miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Quién es el verdadero culpable de que prevalezca el machismo?

Por: Gloria Marlene Andrade Silva (Huanimaro, Gto.)

Del matriarcado al patriarcado

En la Prehistoria durante miles de años, según refiere HAYES en la E. U. I., Tomo 33 (1988, 1000): "... los núcleos de población se agruparon ante todo alrededor de las madres, pues las mujeres por su condición más sedentaria cultivaban con sus hijos los campos constituyendo, por tanto el protoplasma de la vida social..."

¿Qué es el machismo? Se llama machismo al conjunto de actitudes y comportamientos que rebajan injustamente la dignidad de la mujer en comparación con el varón. Actitudes como: Limitar o estorbar el acceso de la mujer a la universidad, a la cultura o a los puestos de dirección; intentar que la mujer piense, vista o se comporte como el varón; considerar a la mujer como objeto sexual para uso y gusto del varón.

El machismo es una de las enfermedades que sigue aquejando a nuestra sociedad, siempre se habla de la igualdad de género, de la identidad femenina y… bla, bla, bla; pero no es así, es sólo una cuestión a medias, ya que la situación en realidad no ha cambiado, ¿por qué las mujeres no pueden tener un cargo público alto? Hasta últimas fechas han llegado al poder mujeres gobernantes en algunos Estados. La igualdad sólo se ha usado para la conveniencia de algunos.

El machismo no es culpa de los hombres solamente, las mujeres somos las mayores contribuyentes hacia este mal, ya que nosotras somos quienes educamos a los hijos y nosotras mismas somos las que los hacemos denigrar a las mujeres. Un típico ejemplo de ello es en la familia mexicana, cuando el hijo varón es mayor a la hija, se escucha con frecuencia las frases de: “Sírvele a tu hermano”, “Plánchale la camisa a tu hermano”, “hijo búscate a una buena muchacha, que sepa hacer de comer, que no sea huevona”, etc. Este es un ejemplo claro de que las mujeres somos más machistas que los hombres, pero remontémonos a épocas pasadas en donde las mujeres eran veneradas y respetadas como las dadoras de vida, como el principio de todas las cosas, pero con la llegada de los españoles las mujeres han sido sometidas a labores domésticas, gran parte de la culpa la tuvieron ellos ya que con su llegada abusaron de las mujeres y se les trato como un objeto sexual y nada más, nuestra civilización antes de la llegada de los españoles respetaba a las mujeres, tenían diosas mujeres: Ixchel (Diosa de la muerte), Ix U (Diosa de la luna) Ixtab (Diosa del suicidio y de la medicina), etc. Todas esas Diosas se esfumaron gracias a la llegada de la colonización y fueron olvidadas para siempre.

El muralista mexicano Diego Rivera plasmaba a las mujeres como realmente son las mujeres mexicanas: trabajadoras y madres amorosas.

Una mujer que sufrió el machismo en carne propia fue la poetisa Sor Juana Inés de la Cruz quien tuvo que vestirse de hombre para poder recibir una educación, ya que en ese tiempo sólo podían tener acceso los hombres a tales estudios.

Algunos psicólogos hablan de que el machismo existe porque la mujer es la que lo permite no dándose a respetar, pues ya no les gusta que los hombres sean caballerosos, (que le abran la puerta del carro, que cuando la mujer se va ha sentar le recorra la silla). También que la mujer es quien se hace ver como un objeto sexual. Pero esta pregunta queda al aire. ¿Quién es el que denigra a quien? Las mujeres a sí mismas o los hombres a ellas.

La mujer es quien ha salido adelante sola en estos tiempos, sin necesidad de un esposo que le ayude, tanto en el campo como en la ciudad, es igual, la mujer puede ser padre y madre a la vez, mantiene a sus hijos, los educa y les provee del cariño que necesitan. Entonces ¿Por qué la sociedad y la religión las rechaza? La religión las ve como adúlteras, y la sociedad como unas prostitutas, dicen que ellas mismas se lo buscaron.

¿Qué hay de la parte sexual?, el hombre también es egoísta en cuanto a su satisfacción, pero si una mujer busca su bienestar es mal visto ante los ojos de la sociedad.

El hombre y la mujer deberían de ser iguales ante la ley, la religión y ante todo, pero la decisión de cambiar las cosas esta en nosotros mismos.


“Hombres necios que acusáis a la mujer, sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis…”


Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana


El gigante dormido

Por: Joel Eduardo Rico Vallejo (Irapuato, Gto.)

Aquél que duerme, soñando con conquistar el universo, cual recién nacido; aquí, quien se posa sobre ti y vela tu sueño. Al final de cuentas desde el cinturón de Orión tú y yo parecemos del mismo tamaño.

Para ti el día y la noche no existe, las veinticuatro horas que nosotros inventamos no son exactas y los trescientos sesenta y cinco días son una farsa; alguna vez hubo mentes avanzadas que te habitaron, que te respetaron, pero el olor a acero fundido los fulminaron, a penas pequeños vestigios de su existencia quedaron en forma de pirámides adorando tus manifestaciones y lo que amablemente proveías para nosotros, pero su sabiduría desapareció.

Yo, que siempre te molesto y pretendo interrumpir tu sueño; tú, que dejas caer tu odio en forma de gotas de agua, pequeñas agujas que se clavan en tu suelo, ese suelo que es tu piel y yo me siento su dueño.

No despiertes y sigue durmiendo. A ti, que algunos se han atrevido a ponerte un nombre; si supieras lo que ha pasado en tu regazo, tantas historias que han sucedido.

Perdóname por destruirte así, si las heridas que te he provocado tú lo único que quieres es cicatrizarlas y yo muero de miedo por tu furia, culpándote a ti, sin darme cuenta que yo soy quien te provoco.

Castígame con terremotos, sequías, huracanes e inundaciones, me lo merezco por hacerte tanto daño.

FRecuenCia

Por: Manuel Ambriz (D.F.)


Todo es una frecuencia audiovisual,
gira alrededor de tu bella figura,
la inocencia se presenta como una manía loca,
los poetas escriben números y fractales nocturnos.

Las ondas de Radio difieren entre ellas
por su frecuencia y longitud,
las voces se callan con la fragmentación de la luna,
son átomos las orquídeas pintadas en tu alma.

Las maravillas en el caos, persisten

en la memoria de la revolución holística,
es extraño la sensación de estar muerto,
los parpados pesan y las manos están frías,
los sonidos dañan mis tímpanos.

Hay confusión mental, veo morado: las membranas corren,
somos asimétricos sin sentido y finalidad,
una guillotina acompaña mi cabeza,
la función ha terminado y el organillo
ha empezado a tocar la marcha fúnebre…….

Lecturas para niños a la media noche

Amarillo pillo


Por: Luis Fernando Martínez Padrón (Irapuato, Gto.)


¿Cómo quieres que escriba? Si la alegría no se fía, conforme caminas en el llano de la cofradía.

¿Cómo quieres que escriba? Si las palabras confunden en el día y se encrespa en el papel blanco que tú respiras.

¿Cómo quieres que escriba? Con melancolía y alegría, dualidad de un santo pecador que evita una sinfonía.

¿Cómo quieres que escriba? De política… mejor lee el teleguía, encamínate a un lago de sulfuro que expanda las partículas ionizadas y en los átomos encuentra los cromosomas que evitas.

¿Cómo quieres que escriba? Sintiendo el dedazo de las caricaturas y preocupándonos de estacionarnos en la cuarta dimensión, que exabrupta navega en los caudales de agua de drenaje.

¿Cómo quieres que escriba? Cuando Cervantes y Dante sólo querían hablarle a la de enfrente, escribiendo obras para declarársele.

¿Cómo quieres que escriba? Si los sabios nos destazarían con un adjetivo, sin verbo ni pronombre.

¿Cómo quieres que escriba? Si nadie analiza en este país, a no ser lo que hizo la protagonista del reality o la telenovela de las ocho y media.

¿Cómo quieres que escriba? Si el sombrero lo olvidé en el lago de fuego y las ideas se fugan de mi cerebro.

¿Cómo quieres que escriba? Circulando en esta ciudad sin alquitrán, porque todos debemos ser sanos y no fumar.

¿Cómo quieres que escriba? Si el papel lo pone Joel, y a mi me da risa, que compres el salmo y ésta la tiras porque no habla de misa.

¿Cómo quieres que escriba? Si todo lo que se necesita, está dentro de ti, pero no lo vemos y nos acostumbramos a la billetiza.

¿Cómo quieres que escriba? Si le haces asco al sexo, y dices que es la maldad misma ¿Y tú cómo llegaste aquí? ¿Eres creación divina?

¿Cómo quieres que escriba? Si te levantas temprano y las risas las das hasta que estas en el meridiano.

¿Cómo quieres que escriba? De mentalidad vanguardista, si sigues conservando a tu ídolo desde hace dos mil años.

¿Cómo quieres que escriba? Si la tinta china se ha secado de mi pluma, y no encuentro la pirita.

¿Cómo quieres que escriba? Si PI es una marca registrada del círculo, y la X no la pusieron los piratas para marcar el tesoro.

¿Cómo quieres que escriba? Si me he forrado de vestimenta casual, por encontrar el parné que figura en el arancel.

¿Cómo quieres que escriba? Si la vía láctea es más grande que tus senos, y confundes el ajenjo con el pimiento.

¿Cómo quieres que escriba? Si me faltan años de practica y no me adapto a una línea, ni si quiera a la de práctica.

¿Cómo quieres que escriba? Si la noche es fría y los anhelos se los lleva el día.

¿Cómo quieres que escriba? En todo caso no soy López Velarde y lo que dejó Jorge Cuesta esté por encima de estas letras amontonadas que forman oraciones.

¿Cómo quieres que escriba? Si parece que nunca has visto cómo las mariposas dan vueltas alrededor del fuego hasta consumirse.

Pobre de ti, pobre de ti

Por: Juan Manuel Fernández García (Romita, Gto.)

Pobre de ti mexicano culto, de pensamiento moral recto, de conducta intachable, de títulos y doctorados en la Ibero, en el Tec., y hasta en la UNAM. Lástima da verte citado en un artículo escandaloso, ridículo, de buena redacción pero vergonzoso contenido. Y no es que me hables de que si el pueblo, que si la historia, que si se condenan, que si se repite, que si leen, que si se ignoran.

Lo que me apena es que tu conocimiento te haya dejado ciego, o muy arriba para no poder ver el origen de tu drama cultural y dato inútil, estadística pretenciosa. No vez que tu país es el primer lugar de pobreza en todo el continente. No deduces que la miseria viene de la mano con el hambre y que esos ignorantes prefieren averiguar qué van a comer hoy, que conocer quién fue Don Juan de Odonojú, Fernando Montes de Oca o Victoriano Huerta. Escribe cosas que en verdad den pena y realmente duela en tu orgullo mexicano. Denuncia con tu retórica catedrática que la comida no les llega, que el diputado gana más de lo que puede gastar, que los niños no saben que la leche es blanca, que se come tres veces al día. Divulga realidades inmediatas; miserias de alimentos y no carencias intelectuales.

Tristeza me das que sabiendo tanto, ignoras que tu país se muere de hambre y buscas dramatismo en la educación. Pobre de ti, lo escribo con pena, no por ti; qué más te da lo que un ignorante como yo piense de ti, el dolor es porque la mayoría de los mexicanos ignorantes de los que hablas, son los mismos que aquí yo menciono. Ve y diles en su cara que son incultos, cúlpalos por no saber que es el Plan de Ayutla y quiénes lo firmaron, por no saber ni siquiera leer porque prefieren enterarse si hoy podrán comer o si se acostaran otra vez en su petate sobre tierra compactada con el estomago vacío.