martes, 15 de junio de 2010

Sin título

Pablo Jared Saldaña Gallegos

Vagando entre la bruma, la niebla; partícipe de este momento efímero,
un par de luceros, destello de humo, mirada cautivante;
figura que bailaba con las luces, sonrisa que deleitaba la música,
perplejidad de mis sentidos -quiebre de tiempo- tu vibra me atrapó.

"¡Sí! no se dejan atrapar" pero a mí ya me tenías atrapado.
Hilarantes anécdotas, arritmias que se armonizan,
un momento que no termina. Una vibra que se perfila.

La visión que no existe, el momento que no se encuentra,
esa sensación que se comparte a solas en la multitud.
Pero esa vibra, sola, se reencontró,
ya no es una nada mas.

Junto a ti ya no es un momento que no está,
¡tú eres el momento!
Ya no es una visión idiosincrásica,
contigo es una filosofía de vida.

Tu barca sin remos, mi rumbo sin luz;
no cabe duda que siempre hay dos.
Mis remos tan grandes que nunca se rompen.
Tu luz tan intensa que nunca se extingue.

No sé cómo se le llame a esto,
no se qué rumbo conlleva,
pero estando tú ahí, y yo aquí,
con esa paralelidad...
nuestros caminos ya no parecen vacíos,
aunque sigan siendo los mismos.

Pero es que fue tu figura,
tus ojos tan distintos y llenos de emoción,
labios de interminable seducción;
belleza de las noches de plata,
inevitable encuentro, cariño, amor o qué se yo...

La caída

Ismael Chacón

Para Luis David

En este otoño. Las hojas de los árboles caen secas, tristes, inermes ante un viento irreflexivo. Amenaza con llover, con una lluvia tardía, leve y gris.

En la peluquería “La cima”, un viejo maestro ejerce, lentamente pero con gran destreza, su oficio. El cliente es un pequeño que no hace caso de su imagen reflejada en el espejo, ni de los calendarios y fotos que tapizan las paredes, tampoco en la guitarra acústica que descansa sobre una silla. Empiezan a caer las primeras gotas…

La cabeza inclinada oculta el llanto que sale de sus ojos, de esos ojos que no se admiran ante las aguas de colonia; la mirada rehúye a una mujer madura con los brazos cruzados, que a su vez lo mira altivo y satisfecho. Es el triunfo que cada mes se apuntan las buenas costumbres, la educación, la higiene, el miedo al qué dirán; las lágrimas se confunden con sus cabellos que caen. El llanto, es un llanto orgulloso, es la rebeldía contenida de sus cinco impotentes años.

Las hojas tristes y secas con arrastradas por el riachuelo y van a morir en el alcantarillado, ahí se cumpliría una vez más la ley eterna de la transformación.

La pertinaz lluvia prosigue con su tarea de limpiar la ciudad, las gotas –como si fuesen pequeños soldados de infantería- taladran pacientemente el hueco pavimento.

Los cabellos del pequeño continúan su caída, caen, caen, caen…

martes, 1 de junio de 2010

Versión imprimible, Calmecac número 21, mes de Mayo de 2010

Muchas gracias a las personas que hacen posible que este proyecto perdure. El archivo viene en formato PDF así es que necesitas un programa para poder abrirlo, si no tienes alguno puedes bajar gratuitamente el Adobe Reader en www.adobe.com o bien buscar otro. Te recomendamos primero bajar las instrucciones de impresión y armado, si tienes alguna duda, contáctate con nosotros a revista.calmecac@gmail.com


Instrucciones de Impresión y armado
http://www.mediafire.com/?j4t1g1mgymd

Revista imprimible Calmecac número 21, mes de Mayo de 2010
http://www.mediafire.com/?gjwmnmyzzla

Editorial

Maldita seas tú, la madre de todas las culpas, que orgullosa manipulas las mentes de estos idiotas, si, tú; la misma caja de pandora, el cíclope, o como desees llamarle. Sin ti no les funcionaría el teatrito, pero ¿cómo no? si el teacher es tu mejor lacayo. Ahora entiendo a don Fidel en su reino, el por qué todos tienen un televisor, pues es la forma más boba de llamar tu boba atención.
Pero ahí de ti que te lo creas todo, pero ahí de ti que lo aceptes todo; yo te aconsejo mi querido lector, que analices y profundices mejor, por que si algo es peor, es que para ellos es mejor el ciego que no quiere ver.

Sirena tatuada

Yanine Quiroz

¡Oh!, nadie sabe nada;

no querer saber nada,

como tú y yo, como ambas,

sin miedo a no tener palabras,

ideas saladas.

¡Ah! Qué bien se siente no sentir nada

o alborotar cabellos en un sol como de playa,

aquí, tragando mi tiempo, sentada, anaranjada,

-azul cielo, ¿por qué es cierto? Cuando tu viento sola me congelo,

cuando tu luz me pierdo, te muerdo, no te creo, estoy enamorada-

Es mejor: sirena de letras tatuada y descalabrada,

a un montón de vientres fecundos, sin casa.

La salsa eyaculada amenazaba sin tregua y trampa,

¿es que nunca te has sentido presa del esperma y su mirada?

¡Ya! Dame paz o una hoguera y quémame, tuérceme,

dame un masaje de arcilla en la espalda galaxia,

no te quejes, corrige a la luna y duérmeme,

olvida decir “lactancia”, “arrogancia”.

Yo hoy no quiero saber nada,

beber nada, oír nada quiero;

déjenme descansar, volver mañana.

Travesía

T Gualterio.

Y

todo

esto solo

era un sueño

del viaje al sur

en dirección

suroeste

como

las

naves

extraterrestres

donde estarías

tú

Anónimo

Perdido en el espacio me encuentro,

cuando estoy entre tus brazos

y me adhiero a tus labios.

Perdido en el espacio estoy,

cuando recorro con mis manos tu piel,

tus pechos y la humedad de tu regazo.

Perdido en el espacio me quedo

cuando el clímax del amor

estalla dentro de ti, cuando bebo el néctar que derramas

y en un espasmo

tiemblas en mis brazos.

Perdido en el espacio

me estremezco

cuando en ese mismo instante

me dices que me amas.

Perdido en otro mundo

contigo voy,

cuando irrumpo muy despacio

en lo profundo de tu espacio

y mi esencia yo te entrego.

Perdidos en nuestro espacio

nos quedamos juntos

cuando luego de entregarnos...

nos miramos.